La explosión no empieza cuando explota: qué enseñar antes de trabajar con metanol
¿Una explosión empieza cuando aparece la llama? No. Para ese momento, muchas barreras de prevención ya fallaron. El 29 de septiembre de 2026, una explosión en una planta de biocombustibles de Puerto General San Martín, Santa Fe, provocó la muerte de
Lic. Claudio Salomonsky · Licenciado en Higiene y Seguridad del Trabajo. Publicado el . 4 min de lectura.

¿Una explosión empieza cuando aparece la llama? No. Para ese momento, muchas barreras de prevención ya fallaron.
El 29 de septiembre de 2026, una explosión en una planta de biocombustibles de Puerto General San Martín, Santa Fe, provocó la muerte de dos operarios y dejó cuatro personas heridas. El hecho afectó tanques que almacenaban metanol; la causa todavía está bajo investigación.
Para quienes trabajan con sustancias inflamables, la pregunta es qué debía estar previsto antes de iniciar la tarea.
¿Qué tiene de especial el metanol?
El metanol es un líquido inflamable y también es tóxico. En determinadas condiciones, sus vapores pueden formar una atmósfera peligrosa: si encuentran una fuente de ignición, el fuego puede propagarse rápidamente hacia el lugar donde se originaron o acumularon esos vapores.
No alcanza con “tener cuidado” ni con reconocer el nombre del producto. Quien participa de una descarga, trasvase, mantenimiento o limpieza necesita saber:
- qué producto está manipulando;
- qué riesgos presenta;
- cómo identificar una pérdida;
- qué fuentes de ignición deben mantenerse alejadas;
- qué hacer ante una alarma, derrame o cambio inesperado de las condiciones.
Cinco preguntas que hay que responder antes de empezar
1. ¿Qué tarea se va a realizar exactamente?
“Descargar metanol” no describe todo el trabajo. Hay que saber desde dónde llega el producto, hacia qué equipo se dirige, qué conexiones se utilizarán, quién las verificará y qué pasos se seguirán si algo no coincide con lo previsto.
Si el procedimiento queda solo en la experiencia de una persona, un cambio de turno, un reemplazo o una empresa contratista pueden dejar una operación crítica sin la misma información.
2. ¿Está controlada la energía que puede iniciar un incendio?
Las fuentes de ignición no son solo una llama visible. También pueden ser chispas eléctricas, superficies calientes, electricidad estática, trabajos en caliente, motores, herramientas inadecuadas o vehículos ubicados donde no corresponde.
La pregunta no es “¿hay fuego?”. La pregunta es: “¿qué puede generar una chispa o una temperatura peligrosa durante esta tarea y cómo se controla?”.
3. ¿Qué pasa si hay una pérdida?
Una pérdida pequeña no es un detalle menor cuando se trabaja con un líquido inflamable. Antes de comenzar, el equipo debe conocer cómo detener la operación en condiciones seguras, cómo dar aviso, qué área debe aislarse y quién toma la decisión de evacuar.
También tiene que estar claro qué no hacer: no improvisar reparaciones, accionar equipos que puedan generar una chispa ni acercarse sin protección y autorización.
4. ¿La tarea requiere un permiso de trabajo?
Las operaciones no rutinarias, los trabajos en caliente, las intervenciones sobre equipos que pudieron contener inflamables y algunas tareas de mantenimiento requieren una evaluación previa y autorizaciones específicas.
Un permiso de trabajo no es un papel para cumplir con una formalidad. Es una pausa organizada para confirmar que se revisaron los peligros, las medidas de control, las personas involucradas y las condiciones de inicio.
5. ¿Todos saben cómo responder ante una emergencia?
Una alarma no se interpreta en el momento de la emergencia. Se aprende antes.
Cada persona debería saber cómo recibir la alerta, por dónde retirarse, dónde reunirse, a quién informar y qué información transmitir. En una planta con personal propio, contratistas y transportistas, la respuesta no puede depender de que alguien “sepa de memoria” qué hacer.
¿Qué debería comprobar una capacitación?
Una charla firmada no demuestra que una persona esté preparada. Una capacitación útil debería permitir que el trabajador:
- reconozca los peligros principales del producto;
- diferencie una operación normal de una condición insegura;
- identifique fuentes de ignición y controles básicos;
- explique qué hacer ante una pérdida, alarma o derrame;
- ubique las rutas de evacuación y los puntos de encuentro;
- sepa cuándo detener la tarea y pedir ayuda.
La Ley 19.587 y el Decreto 351/79 establecen el marco general de higiene y seguridad para los establecimientos de trabajo. En términos simples, la prevención debe anticiparse al riesgo: identificarlo, reducirlo o aislarlo y preparar a las personas para actuar de manera segura. El Anexo VII del Decreto 351/79 también contempla la protección contra incendios.
La prevención empieza antes de abrir una válvula
La enseñanza más útil de un accidente no es buscar culpables con información incompleta. Es revisar qué controles, procedimientos y aprendizajes debían existir antes de que comenzara la tarea.
Con sustancias inflamables, una capacitación efectiva no consiste en memorizar una definición. Consiste en reconocer el peligro, respetar los límites de la operación y saber detenerse a tiempo.
Aprender antes de trabajar también es una medida de protección.
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Normas citadas
- Ley 19.587
- Decreto 351/79

